Cómo leer esta lista
Los siete errores no pesan igual. Algunos impiden que Google vea tus páginas; otros solo te restan clics en resultados que ya ganas. Cada error viene con tres partes: en qué consiste, cómo lo detectas y qué exige corregirlo. Al final tienes el orden en que conviene atacarlos y qué medir para saber si ha funcionado.
Error 1: Sin estrategia de palabras clave
El error no es no tener palabras clave. Es publicar páginas sin saber qué consulta debe traer cada una. El síntoma habitual: dos o tres páginas compitiendo por la misma búsqueda y ninguna que responda a lo que la gente escribe de verdad.
Cómo detectarlo: en el informe de rendimiento de Google Search Console, filtra por consulta y mira qué URL aparece. Si la misma consulta salta entre varias URL a lo largo de las semanas, tienes canibalización. Si tus páginas de servicio solo reciben impresiones por el nombre de tu marca, no cubres ninguna búsqueda con intención de contratar.
Qué exige corregirlo: un mapa con una consulta principal por página, la intención identificada (informarse, comparar, contratar) y las páginas sobrantes fusionadas o redirigidas. Ahrefs o Semrush ayudan a estimar volumen; el criterio de intención lo pones tú mirando qué tipo de resultado ya posiciona.
Error 2: Velocidad de carga lenta
Google mide la experiencia de página con tres métricas, las Core Web Vitals. Según la documentación de Google en web.dev, se consideran buenas cuando el LCP (carga del elemento principal) queda por debajo de 2,5 segundos, el INP (respuesta a la interacción) por debajo de 200 milisegundos y el CLS (estabilidad visual) por debajo de 0,1. Una web que falla las tres no solo pierde una señal de ranking: pierde visitas que se van antes de leer nada.
Cómo detectarlo: el informe de Core Web Vitals de Search Console usa datos de usuarios reales, no de laboratorio. Ese es el dato que cuenta. PageSpeed Insights localiza la causa concreta en una URL.
Causas frecuentes: imágenes a tamaño original, scripts de terceros que bloquean el renderizado, fuentes sin precarga, sin caché en servidor, hosting saturado. Corregirlo exige acceso al código y al servidor, no solo al panel del gestor de contenidos. Si tu web es una plantilla con veinte plugins, a menudo la salida es rehacer la base, no añadir otro plugin de caché.
Error 3: Contenido delgado o duplicado
No existe un mínimo de palabras que Google exija. Existe un criterio: la página responde a la intención de la consulta mejor que las que ya ocupan la primera página, o no. Una ficha de servicio de dos párrafos que no dice qué incluye, para quién es ni qué pide al cliente es contenido delgado, tenga las palabras que tenga.
El duplicado suele ser involuntario: versiones con y sin barra final, http y https, parámetros de filtrado en tiendas online, páginas de etiquetas que repiten listados, textos de fabricante copiados en cientos de fichas. Google elige una versión y reparte la señal entre las demás.
Cómo detectarlo: en el informe de indexación de Search Console busca los estados Duplicada y Rastreada: actualmente sin indexar. Un rastreador como Screaming Frog te lista títulos y H1 repetidos en minutos.
Qué exige corregirlo: decidir qué página sobrevive, consolidar las otras con redirecciones 301 o canónicas, y reescribir lo que quede con información que solo tú puedes dar: proceso, rangos de precio, criterios de admisión, casos de uso.
Error 4: Títulos y descripciones descuidados
Google no corta títulos ni descripciones por número de caracteres sino por anchura en píxeles, y los reescribe cuando considera que no encajan con la consulta. Olvida el límite fijo y fíjate en dos cosas.
La etiqueta title sí influye en el posicionamiento y es lo primero que decide el clic: describe la página con la consulta principal al inicio, sin repetir la marca en cada palabra. La meta description no es un factor de ranking, pero sí de tasa de clic: si es genérica, Google la sustituye por un fragmento de tu texto, y ese fragmento rara vez convence.
Cómo detectarlo: en Search Console ordena las páginas por impresiones y busca las que tienen muchas impresiones y pocos clics. Ahí el título o la descripción están fallando.
Error 5: Jerarquía de encabezados rota
Los encabezados no son estilos de texto. Son la estructura que Google y los lectores de pantalla usan para entender cada bloque: un H1 por página con el tema principal, H2 para cada sección, H3 para subdivisiones. Errores típicos: varios H1 porque el logo o el eslogan usan esa etiqueta, saltos de H2 a H4 por diseño, y encabezados de relleno como Más información.
Cómo detectarlo: cualquier rastreador devuelve el número de H1 por URL. Corregirlo es barato en una web hecha a medida y caro en una plantilla que mezcla estilo y semántica. Ese coste es una razón más para exigir código limpio cuando encargas una web.
Error 6: Enlazado interno pobre
Los enlaces internos enseñan a Google qué páginas consideras importantes y trasladan autoridad desde las páginas que ya reciben enlaces externos hacia las que quieres posicionar. Una web donde el único camino a un servicio es el menú desperdicia ambas cosas.
Errores concretos: páginas huérfanas sin ningún enlace interno, textos de enlace del tipo haz clic aquí, artículos que no enlazan a ningún servicio y servicios que no enlazan a ningún artículo que respalde la decisión de compra. No hay una cifra ideal de enlaces por página; el criterio es que cada enlace lleve a quien lee a la siguiente pregunta lógica.
Cómo detectarlo: el informe de enlaces de Search Console muestra cuántos enlaces internos recibe cada URL. Las que tienen cero o uno son tu lista de trabajo. Para el enlazado externo, la guía de link building explica qué enlaces suman y cuáles penalizan.
Error 7: SEO técnico ignorado
Es el error que anula todos los demás. Si Google no puede rastrear o indexar una página, da igual lo bien escrita que esté. Revisa esta lista:
- Un noindex olvidado tras el desarrollo, en plantillas o en secciones enteras.
- robots.txt que bloquea CSS y JavaScript o rutas que sí deberían rastrearse.
- Sitemap ausente, desactualizado o con URL que redirigen o devuelven 404.
- Canónicas que apuntan a otra página o a la versión http.
- Cadenas de redirección acumuladas tras varios rediseños.
- Contenido renderizado solo con JavaScript que Google tarda en procesar o no procesa.
Cómo detectarlo: el informe de indexación de Search Console dice cuántas páginas conoce Google y por qué excluye las que excluye. Compara esa cifra con las páginas que crees tener. Si la diferencia es grande, el problema es técnico. Una revisión técnica cada vez que cambias de plantilla, de hosting o de estructura de URL evita muchas caídas bruscas.
En qué orden corregirlos
Corregir en el orden equivocado desperdicia semanas. Este es el orden que recomendamos:
- Bloqueos de indexación (error 7). Sin esto, nada de lo demás llega a Google.
- Duplicados y canónicas (error 3, parte técnica). Consolidar antes de escribir.
- Mapa de palabras clave (error 1). Qué página va a por qué consulta.
- Contenido y encabezados (errores 3 y 5). Juntos, página a página.
- Enlazado interno (error 6). Solo cuando ya sabes qué páginas importan.
- Velocidad (error 2). Requiere desarrollo; se planifica en paralelo.
- Títulos y descripciones (error 4). El ajuste fino, cuando las páginas ya reciben impresiones.
Qué medir para saber si ha funcionado
No midas sesiones totales: mezclan tráfico de marca, campañas y visitas directas. Mide en Search Console, por página, impresiones, clics y posición media, comparando ventanas de tiempo iguales antes y después de cada corrección. Los cambios técnicos se notan en el informe de indexación antes que los de contenido y enlazado, cuyo plazo depende de la frecuencia con que Google rastrea tu web y de la competencia de cada consulta. Anota la fecha de cada cambio: sin esa bitácora no sabrás qué corrección movió qué.
Si prefieres que alguien haga este diagnóstico sobre tu web y no sobre teoría, es lo que hacemos dentro de posicionamiento SEO, siempre después de un análisis de la empresa entera. Trabajamos con un máximo de siete clientes a la vez y firmamos un NDA antes de ver nada; lo que cambie después depende de tu punto de partida y de tu competencia, no de una promesa.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda en recuperarse el tráfico después de corregir estos errores?
No hay un plazo fijo y desconfía de quien te lo dé. Depende de tres cosas: qué error tenías (un bloqueo de indexación se revierte antes que un problema de contenido), con qué frecuencia Google rastrea tu web (una web con pocas visitas y pocos enlaces se rastrea menos) y cuánta competencia tiene cada consulta. Lo que sí puedes controlar es la medición: anota la fecha de cada cambio y compara impresiones, clics y posición media por página en Search Console con ventanas de tiempo iguales antes y después.
¿Puedo detectar estos siete errores sin herramientas de pago?
La mayoría, sí. Google Search Console es la herramienta que Google ofrece a los propietarios de una web y cubre indexación, Core Web Vitals con datos reales, enlaces internos y rendimiento por consulta y por página. PageSpeed Insights localiza causas de lentitud en una URL concreta. Lo que no te da Search Console es el volumen de búsqueda de consultas que aún no posicionas ni un rastreo completo de títulos, H1 y canónicas de todas tus páginas; para eso necesitas un rastreador o una herramienta de palabras clave.
¿Qué necesita Nexus para auditar mi web?
Lo primero es la solicitud de admisión, que respondemos en 24 horas laborables, y un NDA firmado antes de ver nada. Después, para revisar los siete puntos sobre datos reales y no sobre teoría, hace falta acceso de lectura a tu Search Console y a tu analítica. Si la corrección exige tocar código, el código es tuyo y sigue siéndolo. El primer paso es la solicitud de admisión; la respondemos en 24 horas laborables. Trabajamos con un máximo de siete clientes simultáneos, así que te diremos si podemos empezar y cuándo, no solo que sí.