Autónomos y pequeñas empresas

Cierras el día
y empieza el papeleo.

Un agente de IA dimensionado a tu negocio, que aprende cómo trabajas y se queda con la parte que no factura.

Facturas por la noche porque de día estás produciendo. Buscas un albarán de hace meses y, mientras tanto, hay cobros pendientes que nadie ha reclamado porque ese nadie eres tú.

Lo que deja
de pasar por tus manos.

Facturas sin teclearlas

El trabajo cerrado se convierte en factura emitida y enviada, con su número y su fecha. No la escribes tú cuando cierras el día.

Seguimiento de cobros

Sabes quién te debe, cuánto y desde cuándo, sin abrir una carpeta. El aviso al que se retrasa sale solo, sin que tengas que decidir cada vez si toca insistir.

Conciliación y cierre

Cada movimiento del banco se cruza con su factura y lo que no encaja queda señalado en vez de acumularse. Llegas al cierre de mes con las cifras cuadradas, no con una tarde por delante.

Citas, pedidos y documentos

Las reservas se confirman y el pedido al proveedor sale cuando toca, no cuando te acuerdas. Cada documento queda clasificado y localizable el día que lo pida la gestoría.

Antes de decidir

Lo que ganas y lo que cuesta.

Lo que ganas

  • Las citas y los pedidos entran mientras estás produciendo
  • Las facturas se emiten y se envían sin que las teclees
  • La conciliación bancaria deja de ser trabajo de domingo
  • Dejas de hacer trabajo de oficina fuera de tu horario

Lo que te va a exigir

  • Sacar de tu cabeza cómo facturas y cobras de verdad, con excepciones y apaños
  • Revisar los avisos del agente cada día las primeras semanas
  • Aceptar que un cliente tuyo reciba mensajes que tú no has escrito
  • Dejar de emitir facturas por tu cuenta fuera del sistema

¿Recuperamos
tus tardes?

El agente para autónomos es una línea con capacidad propia: no ocupa una de las 7 plazas de proyectos. Nuestro equipo lee tu solicitud y te responde, sin compromiso.

Máximo 7 clientes simultáneos · Respuesta en 24h laborables

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