Inicio · Autónomos y pymes · IA para autónomos

Veri*Factu e IA para autónomos: facturas, cobros y citas sin teclear

Cierras el día y empieza el papeleo. Facturas de noche porque de día estás produciendo, buscas un albarán de hace meses y hay cobros pendientes que nadie ha reclamado porque ese nadie eres tú. Esto va de quitarte esa segunda jornada.

Equipo de Nexus · 8 min de lectura

La parte del negocio que no factura

Un autónomo o un negocio de pocas personas no tiene un problema de productividad: tiene un problema de horario. El trabajo que se cobra ocupa el día. El que no se cobra ocupa la noche, el domingo y los ratos muertos entre dos clientes.

Ese trabajo tiene siempre la misma forma. Emitir la factura de lo que ya cerraste. Mirar quién no ha pagado y decidir si insistes. Cruzar los movimientos del banco con las facturas. Buscar el documento que pide la gestoría. Confirmar la cita de mañana. Pasar el pedido al proveedor antes de que se te olvide otra vez. Nada de eso es difícil. Todo junto son horas cada semana.

Qué se lleva el asistente

La línea de automatización con IA para autónomos y pequeñas empresas es un agente dimensionado a tu negocio, que aprende cómo trabajas y se queda con la parte que no factura.

Si tu negocio funciona por WhatsApp, que en oficios y clínicas es lo normal, ahí es donde más rápido se nota: confirmaciones, cambios de cita, avisos y respuestas fuera de horario. Los casos de uso concretos y qué retorno tienen están en agente de IA para WhatsApp Business.

Un asistente de verdad no es una app de facturas ni un chatbot

Conviene separar tres cosas que se venden con el mismo nombre.

La diferencia técnica, con lo que cada uno cuesta de verdad, está en agentes de IA frente a chatbots. Un aviso útil de ese análisis: es habitual encontrar negocios que han pagado entre 5.000 y 15.000 € por lo que resultó ser un chatbot con otro nombre. Y si te ofrecen un agente por 200 € al mes sin implantación, es un menú de respuestas, no un agente.

Un día antes y un día después

Sirve verlo en concreto. Imagina un instalador con dos operarios, o una clínica pequeña con dos gabinetes. Da igual el oficio: la forma del día es la misma.

Antes. Terminas a las seis. A las nueve te sientas a facturar lo del día, y como estás cansado dejas dos para mañana. Mañana serán cuatro. El viernes miras el banco y no sabes si el ingreso de 480 € es del cliente del martes o del presupuesto de la semana pasada. Un cliente que te debe desde marzo sigue sin recibir un aviso porque nunca es buen momento para escribirlo. Y la gestoría pide tres documentos que están en el móvil, en el correo y en una carpeta del coche.

Después. Cierras el trabajo en el móvil y la factura sale sola con su número y su fecha, y se envía. El ingreso del banco aparece cruzado con su factura, y lo que no cuadra queda marcado para que lo mires tú en dos minutos. El cliente de marzo ha recibido dos avisos sin que tú decidieras nada. La cita de mañana está confirmada porque el sistema preguntó anoche. Y los documentos de la gestoría están donde tienen que estar, con el nombre correcto.

No es magia: es que las reglas que hoy tienes en la cabeza pasan a estar escritas y alguien las ejecuta sin cansarse. Lo que sigue siendo tuyo es decidir cuándo se aprieta a un cliente y cuándo no.

Veri*Factu: la factura electrónica llega antes de lo que parece

Hay una razón para ordenar la facturación ahora y no el año que viene. El Real Decreto 1007/2023 regula los requisitos de los sistemas informáticos de facturación, con el sistema Veri*Factu: los registros deben ser íntegros, conservarse, ser accesibles, legibles, trazables e inalterables, encadenarse mediante una huella o hash y llevar un código QR en la factura.

Las fechas, tras la modificación introducida por el Real Decreto 254/2025, son estas: antes del 1 de enero de 2027 para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y antes del 1 de julio de 2027 para el resto de obligados tributarios, incluidos los autónomos.

Traducido a tu caso: si vas a cambiar la forma de facturar, hazlo una vez y hazlo hacia un sistema que ya cumpla. Cambiar dos veces cuesta el doble y las prisas del último trimestre se pagan caras.

Una aclaración, porque la confusión es frecuente: Nexus no vende un programa de facturación de catálogo. Lo que construimos es el agente que trabaja alrededor de la facturación: que la factura salga sola cuando cierras el trabajo, que el cobro se reclame sin que te acuerdes y que la gestoría tenga cada documento donde toca. Si el sistema con el que facturas ya cumple los requisitos del reglamento, se conecta; si no, es una de las primeras decisiones que tomamos contigo.

Cómo se dimensiona

No hay dos negocios pequeños iguales, y esa es justo la razón por la que los programas de catálogo se quedan cortos: tu forma de facturar tiene excepciones que ningún producto contempla. El cliente al que se le factura a mes vencido. El presupuesto que se cobra en dos partes. El trabajo que se cierra en obra y se factura al día siguiente. El proveedor al que se pide por teléfono.

El trabajo real consiste en sacar eso de tu cabeza y convertirlo en reglas, y después construir el agente sobre ellas. Por eso empieza siempre con una conversación sobre cómo trabajas de verdad, no sobre qué herramienta quieres. La secuencia completa, para negocios algo más grandes, está en el roadmap de 90 días para implantar IA en una pyme.

Esta línea tiene capacidad propia: no ocupa una de las siete plazas de proyectos. Es la razón por la que podemos atenderla sin dejar de trabajar con un máximo de siete empresas a la vez.

Qué cuesta

No publicamos un precio cerrado para esta línea porque depende de cuántos procesos entren y con qué tengas que integrarte: tu banco, tu programa de facturación, tu agenda, tu WhatsApp. Se presupuesta después de mirar tu caso.

Para que tengas una referencia mientras decides: en el mercado español, una implantación a medida de un agente de WhatsApp se mueve entre 3.000 y 9.000 €, mientras que las soluciones de suscripción están entre 49 y 199 € al mes con mucha menos personalización. Los rangos completos por tipo de automatización están en cuánto cuesta un agente de IA y, con más detalle por proceso, en cuánto cuesta automatizar una empresa con IA.

Un consejo que no nos beneficia: si tu volumen es bajo y tus excepciones son pocas, un buen programa de facturación de mercado bien configurado te va a servir y va a costar mucho menos. El agente compensa cuando el papeleo ya te está comiendo horas de producción todas las semanas.

Lo que te va a exigir

Cómo empezamos

Nos cuentas cómo funciona tu día y qué parte te está robando las tardes. Miramos qué se puede automatizar ya y qué no merece la pena tocar, y te decimos si compensa. Nuestro equipo lee tu solicitud y te responde, sin compromiso. Puedes escribirnos desde la página de admisión. Si lo que tienes entre manos es una empresa con departamentos y no un negocio de pocas personas, entonces la conversación es otra: está en consultoría de inteligencia artificial en Barcelona.

Preguntas frecuentes

¿Qué hace exactamente un asistente de IA para un autónomo?

Convierte el trabajo cerrado en factura emitida y enviada, persigue los cobros con avisos automáticos, cruza los movimientos del banco con sus facturas y señala lo que no encaja, confirma citas y reservas, lanza los pedidos a proveedores y deja cada documento clasificado para la gestoría. Lo que no encaja en la regla te lo pasa a ti.

¿Cuánto cuesta un asistente de IA para un negocio pequeño?

Se presupuesta según los procesos que entren y las integraciones que haga falta: banco, facturación, agenda y WhatsApp. Como referencia de mercado, una implantación a medida de un agente de WhatsApp se mueve entre 3.000 y 9.000 €, frente a las suscripciones de 49 a 199 € al mes con mucha menos personalización.

¿En qué se diferencia de mi programa de facturación de siempre?

Tu programa guarda y calcula, pero espera a que entres y rellenes. El agente actúa por su cuenta cuando ocurre algo en tu negocio: emite, avisa, concilia y agenda sin que tú abras nada. Si tu volumen es bajo y tienes pocas excepciones, el programa de siempre te sirve y cuesta menos; te lo diremos.

¿Desde cuándo es obligatorio Veri*Factu para autónomos?

El Real Decreto 1007/2023, tras su modificación por el Real Decreto 254/2025, fija la obligación antes del 1 de enero de 2027 para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y antes del 1 de julio de 2027 para el resto de obligados, incluidos los autónomos. Los registros deben ser inalterables y trazables, encadenarse con una huella o hash y la factura llevar código QR.

¿Tengo que cambiar de banco o de programa?

Normalmente no. Se trabaja con lo que ya usas siempre que permita integración; cuando algo no la ofrece de forma razonable, se dice en el análisis y se decide antes de presupuestar. Cambiar de herramienta solo se propone si mantenerla cuesta más que sustituirla, y en ese caso con los números delante.

¿Ocupa una de las siete plazas de clientes?

No. La línea de autónomos y negocios pequeños tiene capacidad propia y no consume ninguna de las siete plazas de proyectos. Por eso podemos atenderla manteniendo el límite en los proyectos grandes, donde las dos personas del equipo trabajan en persona sobre cada operación.

¿Esto es un programa de facturación Veri*Factu?

No. Un programa de facturación emite la factura con los requisitos del reglamento; el agente se ocupa de todo lo que hay antes y después: convertir el trabajo cerrado en factura emitida y enviada, reclamar el cobro que se retrasa, conciliar el banco y dejar la documentación clasificada para la gestoría. Si tu sistema de facturación ya cumple, el agente se conecta a él; si no cumple, elegir hacia dónde migrar es una de las primeras decisiones del proyecto, y conviene tomarla una sola vez antes de las fechas de 2027.

Máximo 7 clientes simultáneos · Respuesta en 24h laborables

Solicitar admisión